Una primera cita de neurología es sobre todo una conversación. El diagnóstico neurológico depende en gran medida de la historia clínica —qué pasó, en qué orden y cómo ha cambiado con el tiempo—, así que espere dedicar buena parte de la visita a describir sus síntomas en detalle.
Qué traer
Una lista completa de sus medicamentos y dosis actuales, incluidos los medicamentos de venta libre y los suplementos. Cualquier estudio de imagen previo, como MRI o CT, de preferencia en un disco o ya compartido con el consultorio y no solo como un informe. Registros de pruebas previas relevantes. Su tarjeta del seguro y la referencia, si su plan la requiere.
Si sus síntomas van y vienen, llevar un registro breve por escrito resulta realmente útil: cuándo ocurren los episodios, cuánto duran, qué estaba haciendo antes y qué los mejora o los empeora. Los patrones que cuesta recordar en el momento se vuelven evidentes en papel.
Traiga a alguien que haya visto los síntomas
En el caso de las crisis epilépticas, las preocupaciones por la memoria o los episodios de confusión, el relato de un observador suele ser más informativo que el del propio paciente, simplemente porque es posible que el paciente no recuerde lo sucedido. Si alguien ha presenciado lo que ocurre, traerlo a la cita puede cambiar el diagnóstico.
El examen neurológico
El examen es sistemático y no invasivo. Por lo general incluye la evaluación de la fuerza, la sensibilidad, los reflejos, la coordinación, el equilibrio, la marcha, los movimientos oculares y la función de los nervios craneales. Nada de lo que se hace en un examen neurológico de rutina es doloroso, aunque algunas partes pueden resultarle poco familiares: es posible que le pidan caminar talón con punta, seguir una luz con los ojos o repetir una lista corta de palabras.
Pruebas que pueden venir después
Según cuál sea la pregunta, su neurólogo puede solicitar estudios de imagen como MRI, un EEG para evaluar la actividad eléctrica del cerebro, o estudios de conducción nerviosa y EMG para evaluar la función de los nervios y los músculos. No todos los pacientes necesitan pruebas, y las pruebas se solicitan para responder a una pregunta específica, no como un estudio de rutina.
Preguntas que vale la pena hacer
¿Cuál es la explicación principal de mis síntomas y qué otras explicaciones se están considerando? ¿En qué cambiarán mi tratamiento los resultados de las pruebas? ¿Qué síntomas deben llevarme a llamar al consultorio o a acudir a un departamento de emergencias? Vale la pena anotar sus preguntas de antemano: las citas avanzan rápido.
Este artículo es información general de salud, no consejo médico, y no reemplaza la evaluación de un profesional de la salud que conoce su historial. Si cree que puede estar sufriendo un accidente cerebrovascular u otra emergencia neurológica, llame al 911.



